31 de julio de 2014

Carta de la Academia de Historia del Quindío
al alcalde de Quimbaya por el Centenario del municipio


Señor
JOHN EDGAR PEREZ ROJAS
Alcalde de Quimbaya
Presente

Apreciado señor Alcalde,

A nombre de la ACADEMIA DE HISTORIA DEL QUINDÍO reciba todos nuestros saludos con ocasión de las fiestas conmemorativas que atañen a la ciudad de Quimbaya, cuna de gentes emprendedoras y cívicas que han puesto al municipio a figurar dentro del brillo que sus antecedentes históricos se merece. Esta proposición fue aprobada en la reciente sesión de nuestra entidad realizada el jueves 24 del presente mes con el pedido de hacerla conocer a la autoridad superior de esa ciudad.

De igual manera esperamos concertar con Usted la posibilidad de que podamos realizar una sesión de la AHQ en Quimbaya, como tributo a la gesta fundacional que le dio vida a esa región.

Reciba un cordial saludo,

JAIME LOPERA GUTIERREZ
Presidente

Armenia, Julio 28, 2014

29 de julio de 2014

El edén maravilloso I

Por: Gabriel Echeverri González. Miembro de la Academia de Historia del Quindío. Armenia (Quindío).

El Quindío es nuestro edén supremo, el amor más puro de nuestra existencia. En mi caso, amo a mi tierra con fervor sublime, no solo porque es la residencia en la tierra de las más hondas querencias, sino, además, porque siento que en todos sus rincones palpita el corazón de los mayores, la constante labor de los antepasados.

La región del ensueño y el fulgor, se apresta a cumplir cincuenta años como departamento colombiano, una realidad administrativa breve pero rica en sucesos. Su delimitación geográfica, antropológica y geológica se pierde con los años de la propia historia nacional. Paisajes de admiración y de leyenda, fue siempre atracción de colonos y viajeros, quienes no ahorraron palabras de júbilo, como ha quedado consignado en las crónicas de la mayoría de viajeros y caminantes por las breñas mágicas del Quindío.

28 de julio de 2014

Alejandría centenaria y Quimbaya en el 2022

Por: Gonzalo Alberto Valencia Barrera Miembro de la Academia de Historia del Quindío. Armenia (Quindío).

Quimbaya será  el municipio  enlace de las áreas metropolitanas de la región ciudad del Eje Cafetero.

Ayer 27 de julio se conmemoraron los 100 años de la aprobación del Corregimiento de Alejandría por el Concejo de Filandia (Caldas), cuya vida administrativa se iniciaría el 1º de agosto. Culminaba así un esfuerzo iniciado tres meses atrás (abril 27) por su líder fundador don Ricardo Echeverry al proponer la conformación de un caserío, al que se llamó La Soledad, y que prontamente se convertiría en un próspero pueblo.

La labor de su Junta Pobladora, cuya conformación quedó protocolizada  en noviembre de 1915, estuvo encaminada a promover el adelantamiento de la nueva localidad y de sentar las bases para su futura conversión en municipio. Ello se logró mediante la Ordenanza No. 26 de abril 4 de 1922 aprobada por la Asamblea de Caldas y que le asignaba el nombre de Quimbaya como homenaje a la civilización que habitó las tierras en donde se localizaba la población. 

De manera que el período 2014-2022 es la oportunidad  de la dirigencia quimbayuna para prospectar desde ya el desarrollo local. La doble calzada Armenia-Montenegro-Quimbaya-Alcalá-Cerritos articularía las autopistas provenientes desde Bogotá, Cali y Medellín e integraría la oferta de servicios generada en las áreas metropolitanas de Armenia, Cartago, Manizales y Pereira, con una población de 2.5 millones de habitantes. Ello haría de Quimbaya uno de los municipios mejor dotados del país en consideración de su cercanía geográfica. Para efectos del turismo, la equidistancia de los aeropuertos de El Edén, Matecaña y Santa Ana la haría un lugar ideal para pernoctación y para cubrir diariamente la oferta de atractivos turísticos localizada en Caldas, norte del Valle, Quindío y Risaralda. Igualmente sería un núcleo interesante para el paisaje cultural cafetero en consideración de su tradición indígena, colonizadora, cafetera y ambiental.     

Tamaña responsabilidad ha recibido la Junta Centenaria, tanto por la celebración de la efemérides como Corregimiento, como también por promover el progreso en los próximos ocho años.


27 de julio de 2014

Palabras a la historia

Por: Armando Rodriguez Jaramillo Miembro de la Academia de Historia del Quindío. Armenia (Quindío), 2007

En tiempos de desprecio por el pasado, y en forma por demás inconsulta, transcribo apartes de las palabras pronunciadas por el historiador Jaime Lopera Gutiérrez[1], el 30 de abril en el Salón Bolívar de la Gobernación, en alusión al papel de la Academia de Historia del Quindío:

 “[…] No obstante los años, aun somos una institución nueva que se ocupa de lo viejo. Nacimos al mundo cuando nos dimos cuenta que esta región, antigua, autentica y llena de vida, reclamaba una voz propia que enalteciera los hechos de sus fundadores y mostrara ante la faz del país que no éramos unos simples subalternos de la cultura caldense […] Heredamos de los caldenses unas energías hacendosas que ellos a su vez obtuvieron de la cultura antioqueña: sólo que, en razón a que somos un cruce de caminos, los quindianos vimos llegar a los caucanos, a los tolimenses y a los cundiboyacenses que depositarían entre nosotros […] la simiente de sus propias costumbres al punto de transformarnos en una cultura llena de diversas luces, rostros y cicatrices.

20 de julio de 2014

Los vagos

Antiguo modo de viajar por el Quindío
 (Banco de La República)
Por: Jaime Lopera Gutíerrez. Presidente de la Academia de Historia del Quindío. Armenia (Quindío), julio de 2014

Una quindiana, de La Tebaida para más señas, incursiona en los senderos de la historia desde hace varios años y ahora trabaja para el Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura en Bogotá donde cumple la tarea de editora de esta revista que, en 2012, llegaba a su volumen 39.  Natalia Botero Jaramillo es tan joven que uno no se la imagina ocupada de rastrear el pasado, sino más bien en oficios menos exigentes que volver la mirada a lo que los seres humanos hicimos en un tiempo. No obstante, la peculiaridad de su enorme y productivo esfuerzo de investigación consiste en entender mejor que otros los atajos de la historia, nacional o regional, como parte, suponemos nosotros, de una identidad necesaria y recuperable.

18 de julio de 2014

Conversatorio de historia en Filandia

En la fotografía de izquierda a derecha: Orlando Aguirre,
Afranio Toro, Jaime Lopera Gutiérrez, Josué Martínez
 y Álvaro Hernando Camargo
Asistentes al conversatorio de historia en Filandia
La Academia de Historia del Quindío hizo presencia en el conversatorio de historia “Vivencias del colegio “La Santísima Trinidad” realizado el 18 de julio de 2014 en el marco del 5° Festival Camino del Quindío en el municipio de Filandia.

Fue una amena charla que revivió con lujo de detalles innumerables recuerdos de lo que fue La Santísima Trinidad, colegio fundado en 1937 donde se formaron varias generaciones de filandeños en la rígida disciplina católica y ortodoxa de la época, y que sucumbiera al final del siglo XX en medio de un debate por la propiedad del inmueble, que según se dijo, fue construido con recursos donados por la población pero reclamado como suyo por la parroquia.

Con la presencia del Presidente de la Academia de Historia del Quindío, Jaime Lopera Gutiérrez, y de Armando Rodríguez Jaramillo y Álvaro Hernando Camargo miembro de la institución, se inició el  conversatorio que contó con las intervenciones de Afranio Toro, Josué Martínez y Orlando Aguirre.

Hablaron los contertulios de lo divino y humano: mencionaron la donación de la madera para la construcción, de la monumental arquitectura, de la placa en piedra y números romanos con el año de fundación, del momento político de aquellos años entre liberales y conservadores, de la presencia del presbítero Antonio José Valencia, de Roberto Toro Toro y su paso por la rectoría, de las pilatunas de la muchachada, de la rigidez de la disciplina, de los castigos, de los domingos de misa obligada y los viernes de confesión y de muchas otras cosas que hicieron evocar épocas pasadas a los presentes.

Se leyeron pasajes de la historia del colegio y se hicieron apuntes llenos de picaresca como lo fue la respuesta a la pregunta de si el colegio era mixto: “No, no lo era, porque los hombres y mujeres juntos olían a difunto.”

Fue a todas luces un interesante conversatorio en el que se percibió por aquí y acullá el espíritu de los filandeños dejando un aire de nostalgia pero a la vez de orgullo por la patria chica.

Sólo queda agradecer a los organizadores del conversatorio, en especial a Álvaro Hernando Camargo, por la invitación que hicieran a la Academia de Historia del Quindío.

12 de julio de 2014

Manizales, capital del sur antioqueño

Por: Jaime Lopera Gutíerrez. Presidente de la Academia de Historia del Quindío. Armenia (Quindío), 1907

En 1859, el inmenso estado soberano del Cauca se dividió en provincias, una de las cuales se llamó Provincia del Quindío con capital en Cartago. Esta provincia ocupaba desde el río Chinchiná, por el norte, hasta quebrada La Honda cerca de Tulúa, por el sur. Años más tarde esta misma región se denominó Municipio del Quindío, y en 1890 se añadieron al Quindío algunos pueblos de la franja occidental del río Cauca tales como el municipio de Toro, Ansermanuevo y el hoy llamado Roldadillo.

6 de julio de 2014

El puente de Boquía











Por: Hernán Martinez Rincón (Tomado de Arrierías Salentinas. Edición No. 2.)
Fotografías: Edgardo A Olier I.

Nota: Arrierías Salentinas fue una publicación de cuatro hojas que hace algunos años circuló de forma esporádica impresa en papel tamaño carta. Era una publicación patrocinada por Jorge Enrique Árias Ocampo (q.e.p.d.) quién fuera miembro de la Academia de Historia del Quindío y secretario de la misma por varios años. Arrierías Salentinas se dedicaba a publicar historias de Salento, a recordar personajes y a proponer proyectos de desarrollo para el municipio.

A finales del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX se construyeron en Colombia obras de ingeniería de gran importancia. Tales fueron, entre otras, el Puente de Occidente, sobre el río Cauca en Santafé de Antioquia, el Tunel de la Quiebra para el ferrocarril entre Medellín y Puerto Berrío, el Ferrocarril del Pacífico, el Ferrocarril de Caldas.

La más grande obra proyectada fué, sin duda, el Ferrocarril Armenia Ibagué. Se consideró vital para el desarrollo del país y aún para la seguridad nacional. Su construcción se inició durante la presidencia del Señor Miguel Abadía Méndez (1926 - 1930). Una parte importante de los 20 millones de dólares, que los Estados Unidos entregaron a Colombia como indemnización por el raponazo de Panamá, se gastó en las obras que se alcanzaron a construir desde entonces hasta 1948, año en el cual, el gobierno de Mariano Ospina Pérez, por múltiples razones, todas ellas insuficientes, suspendió de manera definitiva la construcción. Entonces la línea había avanzado desde Armenia hasta Boquía y desde Ibagué hacia Cajamarca, varios kilómetros.

4 de julio de 2014

Medio siglo para La Secreta, la Estación y otras cosas


En economía se entiende el costo de oportunidad como aquel en que se incurre al tomar una decisión y no otra, concepto que recoge el valor o beneficio que se sacrifica por elegir una alternativa A y despreciar una alternativa B.

Es por esto que quiero reflexionar sobre las obras propuestas y no realizadas o que se hacen años después, las cuales al final terminan siendo más costosas, no solo por su inversión si no por los beneficios que se dejaron de percibir al no haberlas hecho en su debido momento.

Y es que esto es con lo que uno se topa al leer “Armenia: su historia y geografía”, monografía publicada en 1961 por el Colegio San José, en la su autor, el Hermano Marista Alejo I. Moreno, describe la Armenia de hace 53 años y expone algunas líneas de desarrollo que denominó “perspectivas de futuro” en alusión al “Plan Piloto de Armenia” trazado por la firma de ingenieros Habitar de Medellín, gracias al cual, dice el texto, la ciudad ha superado las primeras dificultades en su desarrollo urbanístico y “fija las posibilidades de expansión, los ejes de circulación, las zonas residenciales y sus categorías, los sitios de recreo y las zonas industriales y de trabajo”.