Los poporos Quimbaya requerían de una técnica especial





En los dos anteriores artículos nos referimos a lo que fue la metalurgia del oro basada en moldes simples de cera, puestos a su vez sobre una pieza de carbón de madera tallada previamente con la imagen que se quería representar. Con esta técnica se elaboraron principalmente: pendientes, piezas de collares y adornos que utilizaban en la parte superior del cuerpo.


La elaboración de recipientes redondos, con cavidad interior, requerían de una técnica más sofisticada en cuanto a la elaboración del molde, ya que debía ser vaciado el material que tuviera el recipiente en su interior. Tal era el caso de los poporos, que utilizaban como parte del ritual del consumo de coca. También, la de los jarrones, y otros recipientes con cuello estrecho en la parte superior.

A continuación, el gráfico de la forma como empleaban nuestros aborígenes la técnica de la metalurgia del oro a la cera perdida para elaborar lo que el Museo de Oro Quimbaya del Banco de la República de Armenia ha dado en llamar “recipientes de metal con núcleo”:

El gráfico fue tomado del Museo de Oro Quimbaya del Banco de la República de Armenia y el autor de este artículo solo le ha puesto colores para mayor comprensión.

Con esta técnica fueron elaboradas destacadas piezas exhibidas hoy en diferentes museos del mundo. Probablemente una de las más famosas corresponde al poporo encontrado en una tumba en Yarumal, Antioquia, que es una demostración del intercambio que sostenían los Quimbaya con otras etnias, para abastecerse de elementos que fueran de su interés.

Dentro de las 433 piezas que hoy se encuentran en el Museo de América, en Madrid, las de mayor tamaño, peso e importancia son las relacionadas con esta técnica. Se destacan entre ellas las relacionadas en el siguiente cuadro, que pesan en total 9,7 Kilos y constituyen el 43,3 % del peso de la Colección Quimbaya de dicho Museo.

 It.
Descripción
Peso Kg
Cod
MA
Can.
10
Cuenco en forma de calabazo y cenefa decorativa
0,6885
17431
    1
11
Recipiente antropomorfo femenino, sentado
1,1105
17456
    1
12
Recipiente fitomorfo con perforación ovalada superior
0,7135
17443
    1
13
Recipiente fitomorfo ovalado, con depresión en frentes
0,8075
17441
    1
14
Recipiente fitomorfo con anillas laterales y orificio superior
0,558
17445
    1
15
Recipiente fitomorfo de cuello cónico
1,705
17442
    1
16
Recipiente fitomorfo con dos figuras femeninas
1,01
17453
    1
17
Recipiente fitomorfo con dos figuras femeninas y tapa
0,758
17451
    1
20
Jarrón pequeño en forma calabaza (Poporo)
0,4405
17439
    1
21
Jarrón en forma de calabaza y decoración radial
0,5505
17438
    1
22
Jarrón grande en forma de calabaza, con tapa
1,3235
17437
    1

En la cuarta columna del cuadro anterior aparece el código asignado por el Museo de América a cada uno de los artículos. Estas imágenes pueden consultarse con los mencionados códigos en el libro El Tesoro Quimbaya, publicado el año anterior por el Ministerio de Educación y Cultura del Gobierno de España, e importado por el autor de este artículo, siendo hasta ahora el único libro que se encuentra en Colombia, hasta que lleguen los que están importando el Museo de Oro Quimbaya del Banco de la República de Armenia y el Gobierno Colombiano. Por no contar con autorización expresa de los autores del libro, nos abstenemos de publicar las respectivas imágenes.
En el próximo artículo describiremos otra variante de la técnica de la metalurgia del oro de nuestros aborígenes, que es la que corresponde al martillado y repujado de piezas, con las cuales se elaboraron hermosos pectorales, cascos, cuencos y adornos de diferente tipo.

Por: Jorge Hernán Velásquez Restrepo, Miembro de Número de la Academia de Historia del Quindío.


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