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La adquisición de los terrenos de La Soledad (IV)


El nivel de motivación que se dio entre los pobladores permitió imprimirle una dinámica a todo el proceso de la fundación del caserío.

Es así como el miércoles 27 de mayo, se protocolizó en la Notaría de Circuito de Filandia la escritura 155 en la que se consignaba la venta por $1.000 que don Luis María Ocampo hizo de unas mejoras en los baldíos de la Nación ubicadas en el paraje de La Soledad a un grupo de 51 personas que conformaron la junta pobladora, quienes son reconocidos como los fundadores de Quimbaya, encabezados por Ricardo Echeverry.

El texto de la protocolización es el siguiente: “Escritura 155 del 27 de mayo de 1914. Luis María Ocampo vende a Ricardo Echeverry y otros unas mejoras en baldíos de la Nación”.

Agregaron: “En el paraje de La Soledad, distrito de Filandia, circuito del mismo nombre, provincia de Pereira, departamento de Caldas, República de Colombia, a 27 de mayo de 1914, ante mí Félix Mejía, notario del circuito de Filandia y los testigos Luis Echeverry y Esmaragdo López, mayores de edad y vecinos del mismo circuito, de buen crédito y en quienes no concurre ninguna causal de impedimento, compareció el señor Luis María Ocampo, varón mayor de edad y vecino del distrito de Filandia, a quien conozco y dijo: que da en venta real y enajenación perpetua a los señores: Vicencio Upegui, vecino de Manizales; Santiago Londoño y Víctor Grajales, vecinos de Armenia; Ricardo Echeverry, Francisco Arias, Pedro González, Luis María Obando, Pedro Antonio Mejía, José González y Jesús Jaramillo, vecinos de Montenegro; Jesús María Hernández, José Ignacio Gutiérrez, Jesús Valencia, Juan Evangelista Rodas, Ananías Ocampo, Gonzalo Duque, José Jesús Gutiérrez, Belisario Ramírez, Lorenzo Marín, Juan de Jesús Buitrago, Mateo Bernal, Jesús Montoya, Francisco Montoya, Rafael Montoya, Pablo Valencia, Antonio María Cifuentes, Pablo Pareja, Gregorio Gallego, Maximino Gutiérrez, Hipólito Herrera, Francisco Uribe, Alejandrino Moncada, Eleázar Cardona, Rafael Arredondo, José María Benjumea, José Muñoz, Demetrio Salazar, Juan de Dios López, Tulio Villegas, Bartolomé Ospina, Jesús María Arcila, Miguel Giraldo, Pedro Zuluaga, Silverio Giraldo, Camilo Montoya, Jesús Duque, Emilio Salazar, Pedro Grimaldo, Jesús López, Norberto Martínez y Braulio Pérez, vecinos de este distrito, todos mayores de edad, con el fin de estos fundar una población”.
Se añadió: “Es a saber: unas mejoras en baldíos de la Nación, consistentes en 4 casas de habitación, sementeras de café y plátano, montes y rastrojos, ubicados en el paraje de La Soledad, de esta jurisdicción, alinderadas así: de un mojón que está al borde de un rastrojo lindero con Jesús González; de aquí línea recta a un mojón que está a la orilla del rastrojo del platanar, siguiendo el borde de este rastrojo a vaga seca; vaga abajo al nacimiento de un amajamiento, éste abajo a la quebrada Buenavista, lindero con el vendedor; quebrada abajo hasta encontrar otra quebradita lindero con Rufino Herrera, quebradita arriba hasta un mojón que está a la orilla del Camino de Kerman, camino arriba hasta otro mojón que está en su borde, lindero con Raimunda Ramírez; de aquí línea recta a la quebrada de Mina Rica, esta arriba hasta su nacimiento; de aquí siguiendo el lindero de Jesús González al mojón punto de partida”.

La compra fue hecha a Ricardo, Marco Emilio, María Jesús y María Francisca Echeverry y Cesáreo, Horacio, Luis Enrique, Ana Rosa y Débora Agudelo, según escrituras que ha presentado y traspasado a los compradores, excepto la de los señores Echeverry por tener en ellas vinculados otros derechos.

Declaró además la parte que vendió: “Primero, que no tiene vendidas, enajenadas, ni empeñadas las expresadas mejoras y que están libre de todo gravamen, censo e hipoteca. Segundo, que las vende con todas sus anexidades y servidumbres, en la cantidad de $1.000, recibida a satisfacción, parte al contado y parte en un pagaré y que es el justo precio. Tercero, que desde hoy entrega a los compradores lo vendido con las acciones consiguientes y que responden por evicción y saneamiento en los términos de la ley. Presente Ricardo Echeverry, a quien conozco y que es mayor de edad y vecino del distrito de Montenegro, dijo en su carácter de presidente de la junta pobladora de Alejandría y autorizado por los compradores presentes y obrando como agente en representación de los ausentes, acepta para él y para todos los compradores mencionados la presente escritura”. 

En este estado, advirtieron que el vendedor queda obligado a dar permiso a los compradores para tomar el agua para la población de la quebrada, pasando por su finca y dejar pasar también por ella, la piedra que se necesite para la población y que los compradores quedan obligados a ceder al vendedor una paja del agua que tomen para surtir la población. 

Se pagaron los derechos de registro como consta en la boleta que se agrega. 
“Hay constancia de que el vendedor no debe impuesto directo. Advertí el deber de la inscripción, leída que les fue por ante los testigos arriba expresados, la aprobaron y firman todos por ante mí. En este estado advierte el aceptante que los socios que no han cubierto las cuotas, y no lo hagan dentro del término de treinta días, no quedarán con derecho alguno, pues en ese término solo se tendrá en cuenta el recibo para conceder el derecho”. 

El entusiasmo despertado con esta protocolización, reflejado en una pronta construcción del caserío en el paraje de La Soledad, ameritó que un  mes después —26 de junio de 1914— don José Ignacio Gutiérrez y 46 personas más enviasen un oficio al concejo municipal de Filandia en el que daban a conocer el avance del caserío, solicitaban su creación como corregimiento y pedían la reconsideración del aprobado corregimiento de Pueblo Rico. De esta manera se avanza hacia la segunda etapa de este periplo, que culmina con la aprobación del corregimiento de Alejandría mediante el Acuerdo número 15 del 27 de julio de 1914 y su puesta en vigencia a partir del primero de agosto del mismo año.

Por Jesús Alberto Alzate Villegas
Licenciado en ciencias sociales e historiador 

Por Gonzalo Alberto Valencia Barrera

Secretario de la Academia de Historia del Quindío.
Publicado en el diario La Crónica del Quindío. 14 de mayo de 2014

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