19 de febrero de 2017

El Quindío histórico y topográfico soñado por don Alfonso Valencia Zapata

De izquierda a derecha los periodistas Carlos Silva y
Jairo Olaya Terán, seguido de Alfonso Valencia Zapata
La figura activa pequeña y bonachona de don Alfonso Valencia Zapata, el historiador sencillo del Quindío, todavía ronda en mi  mente cuando lo encontraba muy acucioso en algún municipio, en búsqueda constante de información de primera fuente – o en pesquisa bibliográfica – sobre la vida cotidiana, historia y vida de personajes de este departamento.

Un “ermitaño de la cultura” es el calificativo de este gran señor quien se preocupó por el registro de las facetas del Quindío, para plasmar en sus obras gran parte de la vida regional.  Sin pensarlo, don Alfonso pasará a la fama por tres aspectos de la historiografía y la escritura: su obra clásica e icónica titulada Quindío histórico.  La constante compilación de anécdotas.  La curiosa y asidua tarea de registrar escritos populares y furtivos en su agradable obra de dos sencillos minitomos titulada Los típicos letreros de las tiendas, fondas y sanitarios.


14 de febrero de 2017

Incidente con el Obispo de Armenia cuando la creación de la AHQ

Alberto Gómez Mejía (izq) y Obispo Libardo Ramírez Gómez (der)

Luego de casi 37 años, Alberto Gómez Mejía[1] recuerda un hecho inédito que sucedió el 23 de mayo de 1980, con motivo de la creación de la Academia de Historia del Quindío, suceso que protagonizó el entonces Obispo de la Diócesis de Armenia, Libardo Ramírez Gómez, quién se molestó por algunas referencias históricas hechas por Jesús Arango Cano, Presidente de la naciente Academia, en su ponencia “Tres estampas indígenas”, que en algunos de sus apartes se ocupaba del papel de la Iglesia Católica en tiempos de la conquista española con la conversión de los aborígenes americanos al cristianismo, enojo que expresó por escrito el prelado a Gómez Mejía en carta fechada el 19 de julio de 1980.

EPÍTOME DEL INCIDENTE CON LA JERARQUÍA CATÓLICA CON OCASIÓN DE LA CREACIÓN DE LA ACADEMIA DE HISTORIA DEL QUINDÍO

Por Alberto Gómez Mejía, de manera impersonal

Después de casi cinco siglos de haberse iniciado la conquista de los españoles en América –y el subsiguiente genocidio contra la población indígena perpetrado por ellos-, así como la afiliación de los aborígenes al Cristianismo, la sesión inaugural de la Academia de Historia del Quindío sirvió para generar una polémica entre el Obispo católico de la Diócesis de Armenia y algunos de los académicos que estaban creando aquella organización, polémica relacionada precisamente con aquellos lejanos acontecimientos.

Se crea la academia

Un grupo de intelectuales quindianos acordaron constituir al comienzo del decenio de los ochenta la Academia de Historia del Quindío, con el fin principal de estimular los estudios históricos en la región. El grupo lo integraban, entre otros, Jesús Arango Cano, Jaime Lopera Gutiérrez, Diego Moreno Jaramillo, Alberto Gómez Mejía, Gabriel Echeverri González, Bernardo Ramírez Granada y Alfonso Valencia Zapata. La sesión inaugural se efectuó el 23 de mayo de 1980 y a ella asistieron, además de los académicos, el gobernador de entonces, Volney Toro, el comandante de la Octava Brigada, el secretario de la Academia Colombiana de Historia, Camilo Riaño, y el Obispo de Armenia, Monseñor Libardo Ramírez.

13 de febrero de 2017

El Cementerio Libre de Circasia

Dentro de poco llegaremos a los 85 años del Cementerio Libre de Circasia[1], uno de los mausoleos más característicos de los quindianos y una muestra de los ideales libertarios que se asentaron en esa ciudad, fundada con el nombre de La Plancha en 1884. El monumento fue inaugurado el 9 de octubre de 1933 bajo los auspicios de Braulio Botero Londoño, su promotor, como símbolo de la defensa a la libertad, la tolerancia y el amor.

La iniciativa había surgido varios años antes, cuando el colonizador Segundo Henao, fundador de Calarcá y Génova, creó el primer cementerio libre en aquella ciudad del sur del departamento a principios del siglo XX, ejemplo que se dispersó luego en Calarcá y Montenegro. La ascendencia radical de Henao, y su cercanía a los Enciclopédicos franceses, en especial a Voltaire, originaron este movimiento librepensador que se reveló después con la instauración de logias masónicas en esta región, estimuladas por Antonio José “Ñito” Restrepo desde Ginebra, Suiza, y a las cuales se vincularon colombianos ilustres como Diógenes Arrieta, Enrique Londoño, Miguel Botero (padre de Braulio) y el Indio Uribe, principalmente.

Arqueología, guacales y museos: A propósito del Museo de Historia


La universidad del Quindío tiene en custodia 1496 piezas arqueológicas de las regiones del Cauca Medio, Nariño, Tumaco y Calima.

Hace unos meses, los medios de comunicación nacionales informaron sobre la devolución a Colombia de 691 elementos arqueológicos que fueron decomisados en España durante un operativo policial. Las piezas, que estaban en manos de un ciudadano colombiano acusado de narcotráfico en el país ibérico, fueron entregadas a representantes de la cancillería y del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh), quienes se encargaron de su traslado al país.

Valoración y apropiación.
La entrega de este material fue celebrado por el gobierno nacional como una muestra de colaboración entre los dos países en la protección del patrimonio cultural y en nuestro departamento sirvió de aliciente para avivar un debate que desde hace años inició la Academia de Historia del Quindío, y que además de pretender el retorno al país del (mal) llamado Tesoro de los Quimbayas, intenta generar una actitud de valoración y apropiación ciudadana e institucional de los elementos que conforman el patrimonio arqueológico departamental. Desde esta perspectiva, la del debate y la inquietud sobre el destino que corren los cientos de objetos arqueológicos quindianos que a diario ven la luz, LA CRÓNICA se ha pronunciado en repetidas ocasiones: el hallazgo de un conjunto de tumbas en Filandia, el avance en las acciones jurídicas relativas a la repatriación del (insisto, mal llamado) Tesoro de los Quimbayas y hace pocos días, del retorno de las 691 piezas de marras que servirían como pie para crear el Museo de Historia del Quindío. Sobre este último hecho, dice el editorial del 6 de septiembre que a la falta de interés por parte de las entidades administrativas frente al tema se suma la poca gestión de la universidad del Quindío, quien tiene en custodia “piezas arqueológicas de las Culturas Quimbaya Clásica y Tardía…que reposan en guacales en no se sabe dónde”.

8 de febrero de 2017

Carta de la Academia Hispanoamericana de Letras y Ciencias a la AHQ por libro de Jorge Eliécer Orozco D.

Periodista y escritor Jorge Elíécer Orozco Dávila
Carta enviada por Horacio Gómez Aristizábal, Presidente de la Academia Hispanoamericana de Letras y Ciencias, a Jaime Lopera Gutiérrez, Presidente de la Academia de Historia del Quindío, con motivo de la presentación del libro del periodista y escritor quindiano Jorge Eliécer Orozco Dávila, titulado “Quindío apuntes para su historia política” con prólogo de César Hoyos Salazar, ex alcalde de Armenia y ex presidente del Consejo de Estado.

La presentación del libro se hará en acto programado para el 9 de febrero de 2017 en el auditorio de la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío.