Un paseo por el antiguo Camino del Quindío


Álvaro Hernando Camargo Bonilla. Academia de Historia del Quindío. Publicado por el diarío La Crónica del Quindío, 9 de junio de 2013.

Ubicado en el Triángulo de Oro de Colombia, corazón de los Andes colombianos; se constituye en importante destino turístico, histórico y cultural, por ser un escenario único de su género en la región.

El Camino del Quindío, desde Cartago a Ibagué, se describe dentro una diversidad de pisos térmicos (cálido, medio, frío y páramo, sobre formaciones orográficas de terrenos ondulados, en las dos estribaciones de la misma cordillera), que permitió una rica variedad de clima, flora y fauna.

 Necesario pensar en la proyección, implementación y consolidación turística de la Ruta Camino del Quindío. Simbolizar su historia, su trascendencia en el cimiento de la quindianidad y su importancia en la conectividad histórica entre el centro y sur occidente del país.

Referenciar la huella del camino, desde Filandia y hasta Salento con mojones pétreos como los que existían en la época de La Colonia y la República, representando su medida por leguas y millas castellanas.

Homenaje a los quimbayas

Sensato pensar la fundación del museo: Tesoro de los Quimbayas en Filandia. Rehabilitar el tramo del camino a partir de El Mirador, pasando por el barrio de los artesanos (San José), establecer símbolos como: Rancherías, contaderos y/o tambos, que fructificarían la oferta histórica, arqueológica, cultural y artesanal a los visitantes.

En el sector suburbano (vía Filandia a Cruces), aproximadamente un kilómetro, se divisan los vestigios de los asentamientos de los Quimbayas. Interesante pensar en la adecuación de estos sitios como hitos de interpretación arqueológica y de miradores naturales.

La reserva de Bremen


La reserva Natural Bremen - La Popa, debe constituirse en centro de estudio e investigación de la biodiversidad. Utilizar la interconexión biológica de los relictos de selva húmeda andina (corredores biológicos: Los Monos, Las Pavas, Los Laureles y Los Colibrís). Se debe rehacer el camino, especialmente lo relacionado con los históricos canalones camineros, empalancados y empedrados.

Con la coordinación y reglamentación de la Corporación Autónoma Regional del Quindío, consolidar el uso de tipo investigativo y didáctico en aspectos ambientales, aprovechando la infraestructura existente, como lo es la estación meteorológica. Interesante pensar en la creación del Museo de la biodiversidad quidiana y en las áreas permitidas pensar en senderismo ecológico.

El mítico Alto del Roble


Siguiendo el recorrido, encontramos el Alto del Roble, hito histórico en el camino. Fundamental en este sitio evocar la proeza y tenacidad de los viajeros y colonizadores a de través: Monumento Camino del Quindío, donde se rememore las formas de transporte y cargas que trasegaron por el camino: silleros, lichigueros, cargueros; animales de carga como el buey, el caballo, la mula. En este lugar hallamos la oferta gastronómica: Estación de la Gastronomía, encarnada por los restaurantes del lugar. Importante pensar en la construcción de ciclorrutas, alamedas (empedradas, evocando el camino de la época) y miradores naturales sobre la vertiente de la quebrada Boquía.

Otro tramo interesante y de potencialidad histórica, cultural, arqueológica y ambiental, es el Alto de Lara Ganado (Posada Alemana), pasando por la vereda La Julia a Boquía. Contexto propicio para la recreación del museo Republicano del Camino del Quindío, en el que se evoque el paso del Libertador Simón Bolívar, la arriería y el presidio de Boquía, entre otros.

Dar énfasis histórico de los molinos de trigo que existieron en el lugar; elementos de castigo del presidio de Boquía, como los cepos, paso de ejércitos, militares de alto rango, influencia de las guerras civiles a lo largo del siglo XIX;, importancia estratégica militar del lugar por su situación geográfica, historia del ferrocarril (estación y puente), la fonda caminera como germen de la Colonización.

Salento al Boquerón

En lo que respecta al tramo de Salento al Boquerón del Paramo, hay que destacar la historia de la minería (minas como El Cóndor, Colombia, Magaña) ubicadas en la vera del camino. Reiterar la importancia del camino en la Expedición Botánica, especialmente el aporte de las especies recolectadas en la ruta por Humboldt y otros naturalistas (Palma de cera, mutisia grandiflora, entre otras)

Indispensable pensar en su rehabilitación y adecuación, que permita la consolidación de un producto turístico cultural, que mantenga la evocación de su historia en las generaciones presentes y futuras.

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