23 de mayo de 2016

La tienda Cocora y el valle de Cocora

Correo enviado el 22 de mayo por Armando Rodríguez Jaramillo al académico Roberto Restrepo en alusión al artículo que le publicó La Crónica del Quindío titulado "Alvaro Mutis y las minas de Cocora".

Estimado Roberto.

Cordial saludo.

Estimado Roberto, leí con atención tu artículo de hoy en La Crónica del Quindío titulado "Álvaro Mútis y lasminas de Cocora" y creo que existen algunas imprecisiones en la entrevista que citas de César Hincapié Silva al escritor Álvaro Mútis.

El abuelo materno de Mutis, Jerónimo Jaramillo Uribe, manizalita que al parecer participó en la fundación de Armenia, tenía la finca Coello que se ubicaba en la confluencia de los ríos Coello y Cocora en el corregimiento de Coello-Cocora de Ibagué, en límites con el municipio de Cajamarca, lugar en el que veraneaba de niño el escritor. Así que las minas de oro de Cocora a las que se hace alusión en la entrevista de Hincapíé Silva nada tiene que ver con el Valle de Cocora en Salento, son dos lugares muy diferentes que sólo coinciden en el nombre.

22 de mayo de 2016

Me encontré en la vida con...
Jaime Jaramillo Uribe

Gabriel Echeverri González - Miembro de la Academia de Historia del Quindío.
Publicado en La Crónica del Quindío el 1 y 8 de mayo y de 2016

PRIMERA PARTE:

En la vida existen momentos existenciales decisivos. En mi caso, el ingreso antes de cumplir los 18 años, a la facultad de Filosofía y Humanidades de la universidad Nacional de Colombia, precedido de un afán literario expresado en diferentes centros culturales en Armenia, en la lectura dispersa y en mi interés por las ciencias sociales y la filosofía, en particular. 

Del Rufino pasamos muy pocos en 1968 a la universidad Nacional, pero  tres de los más amigos viajamos cargados de ideales, sin cinco en el bolsillo. Fue con mi amigo de infancia Jairo Cardona Giraldo que llegamos  a Bogotá y partir de ese momento un periplo que recuerdo con   viva emoción, en la capital del país.


Me encontré en la  vida con...  Jaime Jaramillo Uribe (parte final)
En la U. Nacional
La facultad funcionaba en la entrada por la calle 26, cerca del museo de arte contemporáneo. El museo ya no está y la Facultad después de un tiempo en que funcionó en otro lugar de la Ciudad Blanca, volvió a su vieja casona, una hermosa edificación de tres pisos con oficinas, salones, la  biblioteca especializada, integrada más tarde, en 1971, a la gran biblioteca Central.

Montenegro y su patrimonio cultural para el turismo.

Roberto Restrepo Ramírez - Miembro de la Academia de Historia del Quindio 
Publicado en el Diario La Crónica del Quindío el 24 de abril de 2016
Se le ha llamado “Asiento de la cultura cafetera”. El Parque del Café se encuentra en su jurisdicción. Su territorio aporta bastante a la producción agrícola y es el único casco urbano del Quindío que se encuentra dentro del área principal del Paisaje Cultural Cafetero, bien colombiano que está incluido en la Lista de Patrimonio Mundial.
Montenegro y su patrimonio cultural para el turismo
Parque y pueblo
Estos determinantes podrían mostrar a Montenegro (Quindío) como el municipio de mayor representatividad en el escenario del turismo, pero no ocurre ello por varias razones: su apelativo ya se ha desdibujado y hoy se le conoce simplemente como el “Corazón Verde del Quindío”.  El Parque lo ha opacado por completo, como que por su centro y periferia pasan raudos los vehículos hacia el atractivo nacional, sin detenerse los visitantes en el sector urbano o en su parque principal.  Como ocurre en el resto del departamento, se ve más y más el desmantelamiento de la infraestructura (casas de antiguas fincas) cafetera y es evidente la disminución en el proceso del grano.

3 de mayo de 2016

La Tebaida y sus parques de la representatividad histórica

Por: Roberto Restrepo Ramírez (Miembro Número de la Academia de Historia del Quindío)
Publicado en el diario La Crónica del Quindío el 17 de abril de 2016.

Cuarenta bancas de cemento y granito, cómodas desde la óptica de un estilo antiguo y tradicional, son el mobiliario fijo de uno de los tres parques y plazoletas de La Tebaida.

Se trata de los sitios de encuentro de la socialización urbana, en un municipio que se apresta a celebrar dos efemérides este año, los cincuenta años de pertenencia a su departamento y el centenario de su fundación.